Ricardo vive. El monstruo político vuelve a la escena para jugar su última partida. En torno a una mesa de póker, un actor encarna a todos los personajes de una tragedia sobre el poder, la ambición, la violencia y la traición.
Grupo: Teatro Ausente
Procedencia: SALADILLO
Ricardo vive. No ha muerto atravesado por cien lanzas en las praderas de Bosworth. Su cadáver no yace expuesto al sol ni espera, derrotado, el juicio de la historia. Ricardo vive porque sus palabras siguen alimentando el rencor que lo trajo al mundo: deforme, contrahecho, dispuesto a tomar el poder por asalto y a dejar que otros asesinen en su nombre.
Vida y Muerte de Ricardo III es una versión unipersonal de la tragedia política de William Shakespeare. En torno a una mesa de póker, Ricardo juega sus cartas frente al público mientras los distintos personajes de la historia aparecen y desaparecen encarnados por un único intérprete. Cada ficha es una apuesta; cada movimiento, una estrategia; cada palabra, una posibilidad de poder.
La obra concentra la maquinaria de la tragedia shakespeariana en un dispositivo escénico mínimo y vertiginoso. Al igual que en una partida de cartas, alianzas, traiciones y asesinatos se suceden mientras Ricardo apuesta cada vez más alto por alcanzar aquello que parece estar destinado a pertenecerle: la corona.
Con dramaturgia y dirección de Cristian Palacios e interpretación de Marcelo Curotti, la propuesta vuelve sobre una figura que Shakespeare convirtió en emblema de la ambición política para preguntarse por la naturaleza del poder y por los mecanismos que permiten que un hombre convierta su resentimiento en proyecto de gobierno.
Actúa: Marcelo Curotti
Texto: William Shakespeare
Adaptación: Cristian Palacios
Dirección: Cristian Palacios